Creemos que una predicción sin explicación no sirve. Por eso cada pronóstico viene con los factores que el modelo priorizó. Aquí te contamos cómo lo construimos.
Conectamos con MLB Stats API, Statcast y datos climáticos. Cada mañana actualizamos estadísticas de equipos, jugadores y pitchers.
Calculamos métricas avanzadas: forma reciente, matchups, rendimiento según clima y estadio, días de descanso y lesiones.
Usamos gradient boosting (XGBoost / LightGBM) con 10 temporadas de datos. Validamos con walk-forward para evitar filtraciones.
Para cada predicción mostramos los 3-5 factores que más influyeron. No es una caja negra: el modelo justifica sus decisiones.
Durante el partido recalculamos la probabilidad de victoria en cada jugada usando el estado actual del juego.
Ningún modelo acierta el 100% de las veces. El béisbol tiene un alto componente aleatorio: una curva movida, un error de defensa, el viento. Nuestro objetivo es superar consistentemente al promedio de las casas de apuestas a lo largo de una temporada. Por eso publicamos todo nuestro historial: victorias y derrotas.